Corrección quirúrgica de incontinencia fecal en niños
Corrección quirúrgica de incontinencia fecal en niños
En casos seleccionados, se realizan técnicas reconstructivas o reparadoras para mejorar el control de esfínteres en niños con incontinencia crónica, secuela de malformaciones o enfermedades neurológicas.



¿Qué es la incontinencia fecal?
La incontinencia fecal pediátrica es la pérdida involuntaria de materia fecal. Puede deberse a malformaciones anorrectales previas, cirugías antiguas, lesiones del esfínter o enfermedades neurológicas que afectan el control muscular. Más allá del aspecto médico, tiene impacto emocional y social importante, por lo que requiere un abordaje integral para mejorar la calidad de vida del niño y su familia.
¿Cuándo está indicada la cirugía?
La cirugía se indica cuando:
Los tratamientos médicos, dieta o rehabilitación no logran resultados.
Hay daño o alteración anatómica del esfínter.
Existen secuelas de malformaciones congénitas operadas.
Se asocian síntomas como escapes frecuentes, infecciones o irritación de piel.
El objetivo es recuperar el control voluntario del esfínter anal o mejorar la función existente con técnicas reconstructivas o complementarias.
¿Qué tipos de cirugía pueden realizarse?
Según el origen y la causa del problema, se valoran diferentes opciones quirúrgicas:
Reconstrucción esfinteriana:
Repara o refuerza los músculos del esfínter anal dañados.Anoplastia o reanclaje anal:
Reposiciona el canal anal cuando la anatomía está alterada.Estimulación nerviosa o técnicas complementarias:
En casos neurológicos seleccionados, se pueden aplicar procedimientos que mejoran la sensibilidad o el control nervioso.
Todas las cirugías se realizan bajo anestesia general y con evaluación interdisciplinaria (cirugía pediátrica, gastroenterología, rehabilitación y psicología infantil).
¿Cómo es la recuperación?
Internación breve para control y analgesia.
Alimentación progresiva y control de tránsito intestinal.
Ejercicios de reeducación esfinteriana (según indicación del equipo de rehabilitación).
Higiene local cuidadosa y uso de cremas barrera para evitar irritación.
La recuperación total puede variar entre 3 y 6 semanas, según el tipo de cirugía y la respuesta individual del paciente.
Resultados esperables
El objetivo es lograr:
Mayor control de esfínteres.
Reducción de escapes o accidentes.
Mejor calidad de vida escolar y social.
El acompañamiento familiar y la constancia en los controles son claves para consolidar los resultados.