Corrección quirúrgica de malformaciones anorrectales

Corrección quirúrgica de malformaciones anorrectales

Permite reconstruir el canal anal en casos donde el bebé nace sin ano o con uno mal posicionado. Mejora la función intestinal, evita infecciones y permite una vida normal.

(Reconstrucción del canal anal en bebés y niños para restaurar la función intestinal)

¿Qué son las malformaciones anorrectales?

Las malformaciones anorrectales (MAR) son alteraciones congénitas en las que el ano o el recto no se desarrollan correctamente.
Pueden manifestarse como:

  • Ausencia de orificio anal.

  • Ano mal ubicado o estrecho.

  • Conexiones anómalas (fístulas) hacia la vejiga, uretra o vagina.

Estas condiciones requieren tratamiento quirúrgico especializado para permitir una evacuación normal y evitar complicaciones como infecciones o estreñimiento crónico.

¿Por qué es necesaria la cirugía?

Porque el bebé no puede evacuar normalmente, y mantener esta condición sin tratamiento puede causar distensión abdominal, vómitos, infecciones urinarias y daño intestinal.
La cirugía corrige la anatomía, reconstruye el canal anal y el esfínter, y restablece la función defecatoria lo más fisiológica posible.

La corrección temprana mejora la calidad de vida del niño y previene secuelas digestivas o urinarias.

¿Cómo se realiza la corrección quirúrgica?

Depende del tipo y la complejidad de la malformación, pero el principio general es identificar y reconstruir la continuidad entre el intestino y el ano.

  1. Evaluación preoperatoria:

    • Ecografía y estudios contrastados para definir el tipo de malformación.

    • En algunos casos, se realiza una colostomía temporal (desvío del intestino) hasta la cirugía definitiva.

  2. Cirugía correctiva:

    • La técnica más utilizada es la anorrectoplastia sagital posterior (PSARP) o técnica de Peña.

    • Se accede por el periné, se identifica el recto y se reconstruye el canal anal dentro del complejo esfinteriano.

    • Si hay fístulas, se cierran cuidadosamente para evitar infecciones.

  3. Cierre de colostomía:

    • Luego de la recuperación y el control de la nueva anatomía, se realiza el cierre de la colostomía (si la hubo).

Recuperación y cuidados posteriores

  • Internación: de 5 a 7 días, dependiendo de la complejidad.

  • Cuidados de herida y dilataciones anales programadas para mantener el calibre y evitar estenosis.

  • Alimentación progresiva y control del tránsito intestinal.

  • A largo plazo, se trabaja junto con Kinesiología y Nutrición para lograr evacuaciones regulares y evitar constipación.

El seguimiento es fundamental durante el crecimiento, ya que los músculos anales deben adaptarse con el desarrollo del niño.