Decorticación pleural en niños

Decorticación pleural en niños

Cirugía torácica que elimina las membranas fibrosas que recubren el pulmón tras una infección grave. Permite que el pulmón vuelva a expandirse adecuadamente.

(Tratamiento quirúrgico de infecciones pulmonares graves y atrapamiento pulmonar)

¿Qué es la decorticación pleural?

La decorticación pleural pediátrica es una cirugía torácica que se realiza cuando, tras una neumonía complicada o un empiema (acumulación de pus en la pleura), el pulmón queda “atrapado” por una capa fibrosa que le impide expandirse.
El objetivo de la intervención es retirar esa membrana fibrosa (corteza pleural) y permitir que el pulmón vuelva a expandirse completamente, mejorando la respiración y reduciendo el riesgo de infecciones recurrentes.

Es un procedimiento fundamental en niños con empiema organizado o secuelas pleurales, cuando el drenaje pleural y los antibióticos no logran una recuperación total.



¿Cuándo se indica la decorticación pleural?

El procedimiento se recomienda cuando:

  • Persiste fiebre y dificultad respiratoria tras una neumonía complicada.

  • Los estudios de imagen muestran pulmón colapsado o engrosamiento pleural severo.

  • No hay mejoría con drenaje pleural ni fibrinolíticos.

  • Existen secuelas de infecciones pleurales antiguas con atrapamiento pulmonar.

La cirugía permite recuperar la función respiratoria y prevenir complicaciones a largo plazo como deformidades torácicas o insuficiencia pulmonar parcial.

¿Cómo se realiza la cirugía?

La decorticación puede realizarse de dos formas:

  1. Videotoracoscopía (VATS):

    • Se accede con pequeñas incisiones y cámara de alta definición.

    • Permite visualizar y retirar las membranas fibrosas con mínima invasión.

    • Es el método de elección cuando las adherencias no son muy gruesas.

  2. Toracotomía abierta:

    • Se utiliza cuando la fibrosis es extensa o el pulmón está muy atrapado.

    • Permite un acceso más amplio para asegurar la liberación completa del pulmón.

En ambos casos, se deja un drenaje temporal para eliminar líquido o aire y controlar la reexpansión pulmonar.

Recuperación y cuidados

  • Internación hospitalaria entre 5 y 10 días, según la evolución respiratoria.

  • Se indica fisioterapia y kinesiología respiratoria para reeducar la expansión pulmonar.

  • Analgésicos y antibióticos postoperatorios según el caso.

  • El control radiológico confirma la reexpansión completa del pulmón antes del alta.

  • El retorno a actividades normales suele darse entre 2 y 3 semanas.