Fistulotomía pediátrica (tratamiento de fístula perianal)
Fistulotomía pediátrica (tratamiento de fístula perianal)
La fístula perianal es un pequeño conducto que conecta el canal anal con la piel cercana al ano. En niños suele aparecer tras un absceso perianal. Cuando persiste la secreción o hay infecciones repetidas, indicó la fistulotomía para cerrarla de forma definitiva y evitar recurrencias.



¿Qué es una fístula perianal?
Es un trayecto inflamatorio que se forma entre una glándula anal y la piel. Se manifiesta como puntito que supura, irritación local y episodios de dolor o inflamación. No debe confundirse con la fisura anal (pequeña herida lineal). En lactantes es frecuente y, si no cierra sola, requiere tratamiento quirúrgico sencillo.
¿Cómo se realiza una fistulotomía?
Bajo anestesia general breve, examino la zona y localizo el trayecto con una sonda fina.
Si es bajo y superficial (lo más habitual en pediatría), realizo fistulotomía: abro el trayecto sobre la piel para que cicatrice “de adentro hacia afuera”.
Si el trayecto compromete más músculo o es complejo, puedo colocar un sedal (seton), planificar una fistulectomía limitada o técnicas en dos tiempos para proteger el esfínter.
Es un procedimiento ambulatorio y de rápida recuperación.
¿Qué antibiótico se usa para la fístula perianal?
La fístula no se cura con antibióticos. Los indico solo si hay celulitis, fiebre o compromiso sistémico. Los esquemas más usados incluyen amoxicilina–clavulánico o clindamicina (según edad, alergias y guías locales). La elección siempre es individual tras la evaluación clínica.
¿Cómo ayudar a cicatrizar una fístula perianal?
Higiene suave y baños de asiento tibios 2–3 veces al día.
Mantener la zona seca; en bebés, cambios de pañal frecuentes y crema barrera.
Evitar toallitas con perfumes o alcohol.
Prevenir estreñimiento (hidratación y fibra acorde a la edad).
Respetar los controles para vigilar la cicatrización y detectar recaídas tempranas.
Cuidados posoperatorios
Indico analgésicos simples, higiene con agua tibia, apósitos limpios y evitar esfuerzos 48–72 h. La herida cicatriza por segunda intención; es normal ver algo de secreción los primeros días. Señales de alerta: fiebre, dolor intenso que no cede, enrojecimiento progresivo o mal olor. El retorno a la escuela suele ser a los 2–3 días.