Videolaparoscopía diagnóstica por dolor abdominal crónico en niños
Videolaparoscopía diagnóstica por dolor abdominal crónico en niños
Exploración quirúrgica mínimamente invasiva para determinar el origen de un dolor abdominal persistente cuando los estudios no son concluyentes.



¿Qué es una videolaparoscopía diagnóstica?
La videolaparoscopía diagnóstica pediátrica es una cirugía mínimamente invasiva que permite observar directamente los órganos abdominales mediante una cámara, cuando otros estudios (ecografía, resonancia, análisis) no logran explicar el dolor abdominal persistente o recurrente.
En niños, esta técnica es una herramienta valiosa para identificar causas ocultas como adherencias, malrotaciones leves, endometriosis, quistes o inflamaciones no detectadas por imágenes convencionales.
¿Cuándo se indica una videolaparoscopía diagnóstica?
Se recomienda cuando el paciente presenta:
Dolor abdominal crónico sin causa definida tras múltiples estudios.
Síntomas digestivos persistentes (náuseas, distensión, molestias postprandiales).
Sospecha de malrotación intestinal, adherencias o enfermedad inflamatoria.
Episodios de dolor que interrumpen la vida escolar o las actividades diarias.
Esta exploración no solo sirve para el diagnóstico, sino que en muchos casos permite tratar el problema en el mismo procedimiento, convirtiéndose en una intervención terapéutica.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
La cirugía se efectúa con anestesia general y suele durar entre 30 y 60 minutos:
Se hacen tres pequeñas incisiones en el abdomen para insertar la cámara y los instrumentos.
Se inspeccionan cuidadosamente los intestinos, estómago, apéndice, hígado y pelvis.
Si se encuentran adherencias o lesiones menores, se pueden tratar en el mismo acto quirúrgico.
Se toman biopsias si es necesario para confirmar inflamación o patologías microscópicas.
Se cierra con suturas reabsorbibles y se coloca apósito pequeño.
El niño suele retirarse el mismo día o permanecer en observación 24 horas.
Recuperación y cuidados
Dolor leve controlado con analgésicos simples.
Puede comer en pocas horas y retomar la actividad habitual en 2 a 3 días.
Las incisiones sanan en 7 a 10 días, con cicatrices apenas visibles.
Se entrega un informe detallado con imágenes y diagnóstico al alta.
Si se realiza algún tratamiento asociado (por ejemplo, liberación de adherencias), la recuperación puede extenderse unos días más.
¿Qué diagnósticos se pueden confirmar?
Adherencias posquirúrgicas.
Malrotación intestinal leve o parcial.
Apendicitis crónica o subaguda.
Endometriosis (en adolescentes).
Quistes ováricos o torsiones intermitentes.
Inflamaciones localizadas no vistas en estudios previos.
En muchos casos, la videolaparoscopía diagnóstica cambia el curso del tratamiento, evitando procedimientos más agresivos o tratamientos prolongados sin causa precisa.